Setiembre 2005



TILSA


Escribe: Edith Baltazar
Fotos: Dany Salvatierra

En el planeta de Tilsa, ella es la regente absoluta. Éste es un lugar donde la consigna más importante es la justicia -tanto humana como divina- y el destino es su dogma más certero. Para conocer el Planeta-Tilsa, es necesario leer las escrituras que en algún momento dejó, legado que permitirá a las almas instintivas interpretar lo que existe en su “casa-corazón”

LA FELICIDAD ENCERRADA EN AQUELLA CAJA

Tilsa recuerda con agrado a una profesora de literatura del colegio, la cual le brindó lecturas interesantes, que despertarían su interés en la palabra. Fue así, que a los catorce años, comenzó a rellenar sus primeros cuadernos, con poemas, relatos y dibujos que obedecían a sensaciones netamente catárticas. Sin embargo, la idea de creación le resultaba expectante, hasta que poco a poco fue convirtiéndolo en un ritual personal e intimista, al cual asistía religiosamente todas las noches.

No recuerdo el momento preciso en que comencé a escribir, en verdad no puedo recordar muchas cosas de mi vida. Lo hacia en mi cuarto, en secreto, cuando todos se quedaban dormidos, y así, fui escribiendo harto rellenando cuadernos, hasta que empecé a tomarlo mas enserio”.

LA LOCURA SUELE IR A MI GRAN SALON

Desde adolescente, Tilsa siempre se ha sentido más a gusto con la poesía. Alejandra Pizarnick, o poetas surrealistas como André Breton, fueron los que la deslumbraron en su momento, para luego seguirle el paso a los líricos latinoamericanos, Carlos Pezoa y Rogelio Nogueras. Pero sin lugar a dudas, un lugar especial en su corazón es el que ocupan los peruanos: Blanca Varela, Luis Hernández, Eielson y Cesar Moro

En cuanto a narradores, su preferencia decanta en autores como Ernesto Sábato y Roberto Bolaño.

Siempre me encantó las posibilidades que te brindan las palabras, las combinaciones, el juego que se puede lograr a través de ellas. Yo solía contar que desde muy niña había influido mucho en mi, ese cartel en las tiendas que decía “Hoy no se fía mañana si” sentía que aquella frase tenia todo un poder de detener el tiempo y jugar con la gente , a través del lenguaje .

MI NIÑA VENENO EN EL JARDIN DE LAS BALADAS DEL RECUERDO

Este el primer hijo (o cabria mejor decir, hija) de la autora, en donde se halla un compendio de poemas e historias cortas, en las que Tilsa refleja -con la mayor de las honestidades- un cúmulo de sensaciones, las cuales se ven filtradas por distintas etapas evolutivas de su vida adolescente. Cargada de visiones muy personales, sus poemas son una expresión de las figuras que la propia autora ah sabido crear para su espacio, un universo semiótico en el que se dibujan atmósferas algo sombrías, pero resguardadas de la inocencia más infinita.

En cuanto a la prosa, sus cuentos se ven poblados de personajes surrealistas e infantiles, que siempre van marcando cuestionamientos sin respuestas, los cuales dejan el halo de ser las manifestaciones más intrínsecas de la joven escritora.

Con los poemas, al principio trataba de darle una pegada con el juego de palabras, pero con el tiempo he tratado de despegar esa dimensión y simplemente he reflejado sentimientos. En mis cuentos están presentes los alteregos infantiles, por que creo que en una historia sobre niños, las atmósferas un tanto turbias pueden darse de una forma más natural, ya que las voces precoses, siempre suelen decir cosas que no esperamos de ellos”.

TILSA ESTORNUDÓ Y PURIFICO AL MUNDO CON SU UNIVERSO BACTERIAL

Las circunstancias del destino, produjeron que Tilsa conociera –en una combi- al poeta Arturo Higa, quien por una extraña razón, le inspiró la confianza necesaria para mostrarle sus escritos, que hasta ese entonces, guardaba celosamente. Higa, quedó muy gustoso con lo que leyó, por lo que de inmediato la incentivo a que publicara en su sello editorial: Album del Universo Bakterial . El poeta, quien también ostenta la creatividad de diseñador gráfico, aportó en todo lo referente al concepto del libro, desde el diseño de la portada, el orden de los poemas y los dibujos (hechos por la misma escritora) que sirven de carátula para cada segmento, los cuales son copia fiel de los que se encontraban presentes en los cuadernos originales.

Yo no me sentía lista para publicar, pero el detonante que me impulsó, fue que a los 20 años yo sentía que estaba produciendo un montón de cosas, pero no de una forma tangible para el criterio de los padres y demás, y como no estaba estudiando ni trabajando por encontrarme en “mi pequeño mundo”, sentí que mucha gente esperaba que hiciera algo, entonces me pareció necesario publicar y mostrar lo que hacia cuando estaba encerrada en mi cuarto, y que no me la pasaba durmiendo o dando vueltas por las paredes”.

A LOS MIEDOS HAY QUE PASTARLOS HASTA QUE LES ENTRE LA FRIGIDEZ

En la actualidad, el alma de Tilsa se encuentra interesada en las posibilidades de expresión que le brinda el cine, para lo cual se halla estudiando el oficio. Imbuida en la elaboración de guiones, siempre mantiene la atmósfera constante, que mucho tiempo la sedujo. En cuanto a la literatura, tiene un poemario inédito, el cual se encuentra corrigiéndolo, para tal vez, plantearse la idea de publicarlo el año que viene.

Me interesa harto sacar este nuevo libro, en realidad es el que quería publicar en principio. Se llama “Mi desorden favorito” y siento que esta hecho de una forma mas conciente y madura literariamente hablando, también me parece que fuese más místico, ahorita estoy corrigiéndolo harto.

CÓMO RETENER LOS HACES DE LUZ SIN COMETER HALICIDIO

A Tilsa mirar hacia el futuro le resulta un tanto insustancial. Aunque le encantaría poder vivir de lo que más le gusta, y seguir publicando a posteriori, es conciente que hay muchas cosas que pueden suceder en el camino. Sin embargo lo que más le agrada de la literatura, es que a través de ella puede conocer gente que comparte sus mismas expectativas, y con las que consigue intercambiar ideas. En especial, le cautiva leer lo que hace la gente más joven, pues está convencida que escribir a esa edad, siempre mantendrá una visión mucho más limpia, fuera de referentes y pretensiones innecesarias.

Si pudiera pedir un deseo en cuanto a la literatura, seria que siempre tuviese algo que decir, suelo aburrirme muy fácilmente, y no quiero que eso también pase con mi poesía ”.