Diciembre 2005
ROCÍO TOVAR PAUCAR
La Casa Verde
Escribe: Wilmer Ruíz
La vida es un destello de buenos y malos momentos, el defecto y la virtud se funden para crear un espacio bidimensional, y por esto se torna bella. No existiría paz sin su antónimo que la defina por contrariedad, así como lo son la noche y el día.
Rocío Tovar nos entrega a través de su poesía, ese encuentro con lo que diariamente nos topamos, sensaciones, vivencias, recuerdos, dolor y alegrías, cielo y tierra. Conjugando mágicamente las palabras, nos define ese contacto diario que tenemos cada uno con el entorno y nuestro propio mundo interno.
Rocío acaba de entregarnos su primer poemario. Una especie de diario, digo especie, por que no en todos los escritos ella es la protagonista, tal vez, sería mejor definirlo como una bitácora de viaje, por tierras en las que muchas veces hemos pisado y otras imaginado. Es el vivir cotidiano, espacio en el que muchos podemos sentirnos identificados, por los recurrentes momentos, algunas veces buenos y otros malos, pero que al fin y al cabo nos hacen sentirnos vivos.
Rocío Tovar siempre estuvo inclinada hacia la literatura, es por esto que junto a unos compañeros de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad San Martín de Porres, dan vida a un valiosísimo proyecto el “Movimiento Cultural Ratio Iure”.
La autora transcurrió parte de su vida entre Huancayo y Lima, pero hace ya algunos años que reside en la capital, para así culminar sus estudios, y pronto ser una reconocida abogada. Pero pese a velar por su desarrollo profesional, estamos seguros que no dejará de lado aquel arte que la hace sentirse viva. Logrando su propio espacio, que la cobija como su añorada “Casa Verde”, que recuerda con nostalgia de su infancia. Un lugar con el que todos soñamos, aquel sitio donde todo cobra sentido, donde viven nuestros sueños, nuestros secretos, nuestros mundos imaginarios, donde todo puede hacerse realidad.
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