Setiembre 2005
GOLDFRAPP
Supernature
(Mute, 2005)
Heredero directo del glamorosamente electrónico “Black Cherry”, el tercer disco del dúo británico lleva la posta a terrenos extrasensoriales de adrenalina pura. Desde el primer single y corte que abre el álbum, la estupenda “Ooh La La ” (a nivel personal, candidata a single del año) se encarga de dejarlo muy en claro apenas el plástico empieza a girar. Música salvaje o acaso elegante. Ambas cosas, con una pizca de plumas, lentejuelas y arreglos de lujo. Es que es radicalmente imposible, que persona alguna se resista a mover el cuerpo ante los primeros compases de esta joya absoluta del dance.
Porque dance es lo que encontramos en lo que queda del disco. Imagino que los fans más puristas del grupo han de poner el grito en el cielo, aunque sería mezquino tacharlos de vendidos o de aprovechadores eventuales de aquél hype llamado electroclash . Lo suyo es EVOLUCIÓN comprobadísima, y sin mayores complicaciones. Si antaño los tonos góticos y misteriosos del “Felt Mountain” encontraron el balance perfecto con los sintetizadores en “Black Cherry”, ahora nos hallamos expuestos ante una infinita paleta de pop electrónico con claros chispazos de Hi NRG muy a lo Giorgio Moroder.
Y es que Allison Goldfrapp no será Amanda Lear, pero sí se las arregla para lucir lo suficientemente diva, insuflando sobriedad y las cuotas exactas de agresividad para hacer bailar al respetable en la ya mencionada “Ooh La La ” o en la perversa “You Never Know”, que resulta desconcertante por sus aullidos y por la extraña orquestación de la pieza. La intrépida cantante también echa mano de convencionalismos propios de Kylie Minogue en “Lovely 2 C U”, adquiriendo dimensiones tan discotequeras que harían palidecer de envidia a la diminuta australiana.
Como si todo lo anterior no fuera mucho, el segundo arco del disco se decanta por una lección bien aprendida de synth-pop ochentero. Los teclados de Will Gregory lucen orgullosos la influencia de grupos como Human League o Yazoo para la fabulosa “Slide In” o la juguetona “Satin Chic”, esta última es todo un divertimento pop de tintes cuasi circenses, que terminan de acomodarle la merecidísima corona a un disco parejo e imprescindible, muy cercano a una obra maestra del dance conceptual.
Dany Salvatierra
LUNA
Emilio
(Independiente, 2005)
La tristeza, la oscuridad de sentimientos disímiles que afloran por el simple hecho de estar vivo, se conjugan cabalgando sobre melodías de impecables pianos envueltos en acordes de melancolía. Cellos y violines que fácilmente transportan e hipnotizan con sus notas, y la voz penetrante de Natasha Luna, (con un timbre adecuado) combinan perfectamente con la propuesta.
El álbum esta cantado íntegramente en inglés, con algunas frases en francés en el tema “The Inquisitors” y otras provenientes de algún idioma local de la parte sur de Europa, que se presentan en “Every time you seek the answer”.
Sus arreglos están muy bien colocados, esa combinación de pianos, violines y cellos, es de lo más exquisita. El uso de samplers en temas como “As death did us apart” e “Imported pain”, ayudan a crear las atmósferas necesarias para introducirnos en el universo de cada tema. Al igual que el uso de la segunda voz, dándole una sensación de música medieval. En otras, se introducen voces que se asemejan a los mantrams, como es el caso de “Destnée”, una triste y hermosa canción.
Sobresalen canciones como “Mellow”, un bellísimo tema en solo de piano nostálgico y relajante. “The girl is trying”, posee un excelente arreglo de strings, para luego hacer el ingreso del piano, la voz y terminar de crecer con la percusión (me recuerda aquellas épocas en que escuchaba casi todo los días a los “Cranes”). “With all my roots stuck in here”, es una de mis canciones favoritas del disco, melancolía y soledad se desprende de sus acordes, al igual que sus melodías de voz con una letra perfecta que la complementa. “Every time you seek the answer”, es un tema oscuro, con excelente musicalización, por momentos teniendo un sonido épico, que reposa en una base de punteos hipnóticos de piano.
Emilio es una producción que aporta mucho a la escena local, pues nos trae una propuesta nunca antes escuchada en nuestro medio. Desde todo punto de vista, un excelente nivel musical, tanto en la composición como en la calidad del material, un trabajo impecable en producción y realización. De hecho un disco muy recomendable, tal vez uno de los mejores realizados en este año.
Wilmer Ruíz
KAISER CHIEFS
Employment
(Universal, 2005)
Esta nueva agrupación inglesa, tiene como integrantes a Ricky Wilson (voz), Andrew White (guitarra), Simon Rix (bajo), Nick Baines (teclado) y Nick Hodgson (Batería), los cuales nos presentan su primer álbum: Employment , un disco de doce temas cargados de electro-punk.
“Everyday I love you less and less” abre este material, con unos efectos de teclado, los cuales van acompañados por un coro lleno de energía para introducir a “I predict a riot” un tema que tiene cambios de ritmo y un coro muy pegadizo, con este single (el segundo del disco) llegaron a posicionarse dentro de los veinte primeros puestos en las listas de hits.
“Modern way”, “You can have it all” y “What did I ever give you” poseen una estructura sónica similar; el ritmo suave prevalece a lo largo de las canciones, mezclados con algunos tonos melódicos. “Oh my God” es el primer single financiado que lanzan al mercado musical, logrando colocarse en el puesto 66 de las listas de hits, por su desarrollo instrumental y su facilidad de crear ambientes diversos.
“Na na na na naa” y “Born to be a dancer” son temas en donde los coros son reiterativos y fáciles de mantenerse en la mente, la primera es más rápida que la segunda, pero ambas poseen sensaciones diferentes. “Saturday night” y “Time honoured tradition” ostentan ritmos que van evolucionando a medida que va avanzando la canción. “Caroline, yes”, es un tema melódico en donde el coro emite la emoción atmosférica, y por último una canción lenta “Team mate” en donde resalta el teclado de Baines, cierra con una leve distorsión de guitarra.
No cabe duda que Kaiser Chiefs es una excelente revelación, esperamos que para su siguiente producción, encontremos al grupo más evolucionado y con la misma visión para hacer buena música.
Rocío Córdova
THE BRAVERY
The Bravery
(Island, 2004)
La banda se alimenta muy bien del new wave, elementos del disco, y el post punk de los ochentas, combinándolos de tal manera, que han logrado crearse un estilo muy personal. Al igual que The Killers, sobresalen dentro de una legión de bandas nu new waves, por haberse creado un sonido propio.
Los teclados sintéticos con arpegiadotes y punteos analógicos, le dan un sonido diferencial a la banda. Las vocales recuerdan por momentos a tonos logrados por el talentoso Robert Smith, especialmente en canciones como “Tyrant” y “Hot pursuit” su bonus track.
Sobresalen los temas: “ A Honest Mistake”, con un ritmo digno de las pistas de baile, bases discos que por momentos recuerdan a los Blondie, teclados sintéticos y efectos de voz al estilo New Order. “No brakes” posee un bajo pegajoso que combinado con la voz, crean melodías contagiantes y melancólicas, al estilo de Devo en su “Gates Of Steel”. “Give In”, suena como a los temas realizados por los U2 en sus primeros discos, pero con guitarras más distorsionadas y teclados de mayor presencia, fuerza y melodía, que conjugados, dan como resultado un tema sobresaliente en el disco; el efecto de voz es muy parecido al de los Strokes, al igual que en “The ring song” que posee excelentes arreglos de teclados. En “Swollen Summer" el teclado brinda envolventes saturadas, que le dan cuerpo al tema, marcándole la cadencia.
Esta primera placa lanzada, es una muy buena carta de presentación para el grupo. De seguro que pueden convertirse en la principal competencia de The Killers, sumándose a otros resaltantes grupos como los británicos Bloc Party, Kasabian, The Futureheads, y los canadienses Hot Hot Heat. A guardamos con ansias su próxima producción, que de seguro nos traerá mayores sorpresas.
Wilmer Ruíz
SYSTEM OF A DOWN
Mezmerize
(Columbia, 2005)
La banda californiana conformada por Serj Tankian (voz) Daron Malakian (Guitarra) Shavo Odadjian (bajo) y John Dolmayan (batería), retorna al escenario musical después de casi tres años, para presentarnos su nueva producción Mezmerize, un disco cargado de crítica y rabia hacia la sociedad en la que vivimos, distribuidas en las once piezas del álbum.
El repertorio abre con “Soldier side”, una pequeña introducción melancólica que da paso a “B.Y.O.B.” primer single del álbum, esta es una pieza de protesta contra el gobierno americano y la guerra, ambientada con ritmos cambiantes, por momentos con algo de calma y otros llenos de catarsis; le sigue “Revenga” con una intro marcial y coros góticos, que avivan la dulce venganza.
“Radio/video” es un tema con una diversidad de ritmos, empieza con un solo de guitarra casi apacible que luego evoluciona en un estallido de riffs, para luego crear una atmósfera histérica con coros y ritmos rápidos. En “Cigaro” Dolmayan destroza la batería de inicio a fin, terminando con un coro muy interesante.
En “This cocaine makes me feel like I'm on this song” se resaltan los niveles de tonalidad en los coros, algunos algo infantiles y otros violentos. “Violent pornography” posee frases realmente hiperveloces, muy bien acompañadas por los instrumentos. “Question!” segundo single del álbum, tiene una intro muy al estilo flamenco, pero luego se convierte en una ráfaga de riffs furiosos.
“Sad Statute”, la electrónica “Old school Hollywood” y la balada “Lost in Hollywood”, culminan con el repertorio de manera exitosa, logrando que el disco sea contundente tanto en sonido como en líricas.
Rocío Córdova
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