MOOGBYE! - ROBERT MOOG (1934-2005)

Escribe: Max Salas Chávez (Autobahn 303 kunst plan)

Quién podría leer en el brillo de los ojos de un niño el futuro que le espera. Cuando en plena era atómica Robert Moog de 10 años animado por su padre - Ingeniero eléctrico de la Edison Electric Co.- jugaba con instrumentos electrónicos fabricados por el mismo. Entonces ya se ideaban las primeras teorías sobre música electrónica y desde el instituto de investigación Heinrich-Herst Institut für Schwingungsforschung de la escuela técnica de Berlín, nacía de manos de Harold Boden -(quien luego haría innovaciones bajo licencia de Moog)- los primeros instrumentos electrónico-polifónicos!!! allá en 1937… ¿·”%(@=|€¬??....!!!...

Esa fue la fuente de inspiración de Moog, que tuvo la visión de construir nuevos circuitos que fueran capaces de producir sonidos (cosa radicalmente nueva aun en esa época).

A lo largo de su niñez, Bob -para los amigos- aprendió a tocar el piano, mas por tesón de mamá que por iniciativa propia, luego en su juventud vendió Teremines que el mismo fabricaba, en la universidad, en especial entre sus amigos hasta que en 1961 luego de publicar un articulo en la revista “Electronics World”, formo su propia compañía al lado de su padre y logro vender algo de 1000 Teremines en formato “hágalo usted mismo” que incluía piezas listas para ensamblar.

Moog formo su propia compañía, entonces con todos los bríos e ideas de nuevos instrumentos electrónicos para la música, y con la vital colaboración de Raymond Scout, músico de comiquitas animadas de la Warner, quien le dio nuevas pistas del camino a seguir con su Electronium hecho por el mismo.

Walter Carlos y Herbert Deutsch hicieron sus aportes respectivos como músicos experimentales, siendo Carlos el que llevaría a un nuevo nivel los sintetizadores de Moog, luego de grabar la música de Bach enteramente hecha con sintetizadores en el galardonado disco “Switched on Bach” que tuvo un rotundo éxito en Europa, donde el Avant Garde se nutrió con la novedosa experimentación de Carlos, esto y el salto a la arena comercial, que se dio cuando los Beatles usaron los sintes moog y también cuando los Rolling Stones compraron un costosísimo Moog Modular Synthesizer, el cual usaron en un film promocional, un descomunal sintetizador conformado por módulos gigantes que trabajaban entre si de forma maravillosa (este mismo fue vendido felizmente a la banda alemana Tangerine Dreams , dando los frutos que todos conocemos). Estos fueron los primeros pasos de la Moog Music Co.

Luego de seguir innovando con el primer sinte portátil el MiniMoog, un modular completo en formato pequeño y otros instrumentos analógicos de gran calidad como el Taurus o el Polymoog, la compañía creció espectacularmente y con gran éxito, sin embargo no sobrevivió la década de los setentas, pues compañías como la Roland y Arp copiaban sus diseños mejorándolos y vendiéndolos a menores costos, esto y el mal control de Moog sobre la compañía lo llevaron a venderla en 1977, recuperándola en el 2002 y creando la edición de aniversario Minimoog Voyager, cuyo sonido podemos hallar en temas de Maroon 5 o Pearl Jam .

A lo largo de muchos años, la música cambio de aspecto gracias al trabajo de Moog, quien en vida fue reconocido con galardones definitivos como el premio Polar de Suecia, y la consideración al Nóbel de la música, y muchos más a su trayectoria como Ingeniero Eléctrico y Doctor en Física.

Desde los años en el garaje vendiendo Teremines junto a su padre, hasta los días en que artistas de todos los estilos admiraron la calidad de sus instrumentos, su vida nunca dejo de lado la pasión y los aparatos que diseñó desde niño. Bandas y artistas como Brian Eno, Emerson Lake and Palmer , Rick Wakeman, Frank Zappa, Gary Numan, The Cure o Fat Boy Slim usaron Moogs.

Hasta la vista Bob, creo que siempre serás recordado por todos los temponautas de la historia de la música como el catalizador de una revolución que hizo sentir al hombre mitad humano y mitad maquina, al abrir las rutas electrónicas a lo mas profundo de su creatividad, o dar la pista a piezas maestras en todos los géneros -desde Kraftwerk y Tangerine Dreams o Walter Carlos y Stockhausen – creando una epidemia de sensación y novedad que no tiene fin, y que se seguirá apoderando de todo aquel que elija descubrir el maravilloso mundo de la música electrónica y los sintetizadores.