Setiembre 2005

 

FESTIVAL ELCINE
9º Encuentro Latinoamericano de Cine de Lima

Escribe: Edith Baltazar
Fotos de Cecilia Roth: Dany Salvatierra

Ahora nos encontramos en añoranza, en recuerdo absoluto de lo que nos dejó aquellos diez días de fiesta, compensación certera de toda una parafernalia ideal para los que amamos el séptimo arte.

Y es que del 4 al 13 de Agosto, Lima vivió la novena edición del encuentro latinoamericano de Cine “Festival ELCINE”, que como todos los años fue organizado por la Pontificia universidad Católica, a través de su centro cultural.

Para esta ocasión, los países invitados, fueron Suecia y Chile, para lo cual se prepararon las muestras especiales: Más allá de Bergman y Una mirada al sur donde se programó lo más graneado de la filmografía de dichos países.

Entre las celebridades homenajeadas desfilaron actrices de renombre, como la notable Bibi Andersson -aquella que sería una de las favoritas del maestro Bergman- al igual que la “chica Almodóvar” Cecilia Roth. Ambas muy a su estilo, derrocharon carisma y sencillez hacia la prensa y el público, pero lo más importante, es que pudieron mostrar la más sincera de sus aristas: el amor entrañable hacia su oficio.

Por el lado de los directores, Fernando Trueba reveló candor y un sentido de honestidad enorme hacia su oficio de director de notable trayectoria. Por su parte Patricio Guzmán, se llevó la mejor de las alegrías de nuestro país, (emoción visible en su discurso en la ceremonia de clausura) tras el reconocimiento sincero de su trabajo como documentalista.

Pero sin duda lo más expectante del festival, fue la proyección de los films que vinieron de casi todas las latitudes latinoamericanas, para mostrar sus argumentos al público y prensa peruana. En la categoría ficción hubieron veintidós películas en competencia, y para esta oportunidad países como Bolivia y Colombia lograron sorprender con un cine introspectivo, concepto que ya se viene aquilatando hace años en países como Argentina o Uruguay. Por su parte fueron once los documentales, que mostraron con apego y calidad visual lo que significa nuestra identidad latinoamericana.

Lo relevante, fue notar el esfuerzo que se plantea para la producción del séptimo arte, en países tan modestos como el nuestro. La colaboración se hace presente a través de distintas entidades (en especial medios de comunicación) que de una u otra forma, empujan el coche para que su cine nacional surja, y así por fin pueda alcanzar una identidad.

Sin duda fue importante la respuesta del público, ya que según el conteo final las cifras bordearon casi los 50,000 espectadores, quienes asistieron a visionar las distintas muestras programadas en todo lo que duro el festival. Y aunque en las salas comerciales, se hubiese deseado la presencia mayoritaria de un público juvenil, a razón de que tal vez el abaratamiento del costo de la entrada hubiese sido una buena alternativa, todo por el afán de que en nuestras tierras, ver buen cine, no sea cuestión de lujo, si no más bien una necesidad constante.

Por otro lado resulta interesante la apertura, que se le brindó a ciertas tendencias de cine experimental y de vanguardia, como también la muestra en digital, donde se encontraba la categoría Imagen Joven que incluía cortos y documentales de alumnos de la facultad de comunicaciones de la Católica, como también de La Escuela de San Antonio de los Baños de Cuba.

Los seminarios y talleres, obtuvieron una elevada concurrencia, por gente cercana al oficio del celuloide, como también por aquellas personas que simplemente deseaban ampliar sus horizontes culturales.

En el “Backstage”, todos los invitados al festival, pudieron disfrutar de un ambiente de camaradería y hospitalidad general, ya sea por las noches en los distintos pubs limeños, como también en algunos solazados almuerzos realizados en un conocido hotel.

Los días trascurrieron, avizorando el final de tan intensa jornada. La ceremonia de Clausura llegó con algunas ausencias inesperadas, pero con la alegría satisfactoria de haber cumplido una labor ardua.

Sin duda, para nosotros que somos un país que intenta arraigar una cultura cinéfila, festivales como ELCINE, son piedras importantes en la construcción de lo que tal vez más adelante se convierta en una verdadera identidad cinematográfica peruana. Por ello tan solo nos queda el recuerdo hermoso en el alma, de días entrañables de hermandad en la que el único lenguaje valido estaba plasmado en grandes imágenes.

Premiación ELCINE

Película más votada por el público:
“El matrimonio de Romeo y Julieta” de Bruno Barreto (Brasil)
Premio de la crítica cinematográfica: “Batalla en el cielo” de Carlos Reygadas (México)
Premio a mejor ópera prima: “Temporada de Patos” de Fernando Eimbcke (México)
Premio a mejor documental: “Soy Cuba, el mamut siberiano” de Vicente Ferraz (Brasil)
Premio a mejor actuación femenina: Liliana Capuro, en “Familia rodante” (Argentina)
Premio a mejor actuación masculina: Damián Alcázar, en “Crónicas” (Ecuador)
Premio a mejor guión: “Temporada de Patos” de Fernando Eimbcke (México)
Premio a mejor fotografía: “Batalla en el cielo” de Carlos Reygadas (México)
Premio Cardenal Juan Landázuri Ricketts: “Familia Rodante” de Pablo Trapero (Argentina)
Medalla Fellini: a Patricio Guzmán en reconocimiento a su trayectoria comprometida con los derechos humanos.
Premio Emilio: Mejor film peruano del último año: “El caudillo Pardo” de Aldo Salvini.
Premio a la mejor película peruana: “Mañana te cuento” de Eduardo Mendoza
Reconocimiento de la revista Tren de sombras: “Familia Rodante” de Pablo Trapero